Cómo funciona EMDR

La psicoterapia EMDR es un tratamiento de ocho fases, en que se implementa un protocolo específico que busca la focalización de diversos componentes de la memoria traumática. La estimulación bilateral alternada (visual – semejante al del sueño MOR, auditiva o táctil) parece activar el sistema nervioso parasimpático, auxiliando al individuo a desensibilizar e integrar rápidamente la memoria perturbadora. Ese resultado permite una nueva visualización del problema (reprocesamiento), resultante de la re-activación de las regiones cognitivas del paciente. Por ejemplo, en vez del pensamiento: “la culpa fue mía”, la persona llega a pensar: “hice lo mejor que pude. Yo era pequeña(o)”.

En el proceso con EMDR, el terapeuta trabaja con el paciente para identificar un problema específico que será el foco del tratamiento, se trabaja con estimulación bilateral, que puede ser: a) visual (el paciente mueve los ojos de un lado al otro guiado por el terapeuta); b) auditiva (el paciente escucha sonidos alternados en ambos oídos) c) kinestésica (el terapeuta golpetea suavemente y en forma alternada sobre las manos o los hombros del paciente). Esto facilita la conexión entre los dos hemisferios cerebrales logrando el procesamiento de la información y la disminución de la carga emocional.

La meta es que el paciente procese la información sobre el incidente traumático, llevándolo a una "resolución adaptativa". En las palabras de Francine Shapiro, esto significa:

a) una reducción de los síntomas; b) un cambio en las creencias y c) la posibilidad de funcionar mejor en la vida cotidiana.

El abordaje empleado en EMDR se sustenta en tres puntos: 1) experiencias de vida temprana; 2) experiencias estresantes del presente y 3) pensamientos y comportamientos deseados para el futuro.

El tratamiento con EMDR puede ser desde 3 sesiones para un trauma simple hasta más de un año para problemas complejos.

Estudios de seguimiento hechos en intervalos de seis y 18 meses después de realizada la terapia con EMDR indican la mantención de los resultados alcanzados durante el procedimiento.

El terapeuta guía el proceso, tomando decisiones clínicas sobre la dirección que debe seguir la intervención. La meta es que el paciente procese la información sobre el incidente traumático, llevándolo a una “resolución adaptativa” y de esta forma alcanzar los más profundos y completos efectos en el más corto periodo de tiempo, mientras se mantiene la estabilidad de la persona dentro de un sistema familiar y social balanceado.

Las directrices Internacionales de Práctica Clínica de las siguientes Instituciones, han designado al EMDR como un Tratamiento Efectivo y Eficiente para tratar el Trauma Psicológico: Asociación Psiquiátrica Americana, Asociación Psicológica Americana, Departamento de Asuntos para Veteranos y Departamento de Defensa de los Estados Unidos, la Administración de Servicios en Salud Mental y Abuso de Substancias de los Estados Unidos, el Instituto Nacional de Excelencia Clínica de los Estados Unidos, y la Asociación Internacional para Estudios en Estrés Traumático, entre otros.