Desensibilización:

Es el proceso de ir sintiéndose cómodo con el recuerdo sobre un acontecimiento que era temido pero que actualmente o no está presente o es inofensivo. Por ejemplo: si vas en bicicleta y te caes, después podría darte miedo volver a andar en bicicleta, como mínimo durante un tiempo. Si practicas ir en bicicleta lentamente, primero sobre la hiedra, después en la acera y además hablas sobre la experiencia amenazante, el recuerdo del accidente se puede ir “desensibilizando”, de modo que el pensamiento de ir en bicicleta nunca más sea tan atemorizante. El recuerdo del acontecimiento se convierte en menos incómodo, como si se mirara una vieja foto o una película. De hecho, cuando el proceso de desensibilización se ha completado, el hecho de llevar una bicicleta puede ser vivido como algo divertido y excitante en ningún caso atemorizante.
En el caso de que sea razonable suponer que el incidente nunca más vuelva a pasar, la desensibilización puede permitir mirar el recuerdo con tranquilidad. Si el incidente es algo similar a una práctica médica que tendrás que volver a afrontar, la desensibilización de viejos recuerdos te va a ayudar a preparar tus futuros encuentros con el incidente. EMDR puede agilizar el proceso de desensibilización de los recuerdos preocupantes.